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Obstrucción linfática

Linfedema

Es un bloqueo de los vasos linfáticos que drenan líquido desde los tejidos a través de todo el cuerpo y permiten que las células del sistema inmunitario viajen hasta donde se necesiten. La obstrucción linfática puede causar linfedema, que significa inflamación debido a un bloqueo de los conductos linfáticos.

Causas

La razón más común para la obstrucción linfática es la extirpación o inflamación de los ganglios linfáticos.

Otras causas de obstrucción linfática incluyen:

Una causa común de linfedema es la extirpación de las mamas (mastectomía) y del tejido linfático por debajo del brazo para el tratamiento de cáncer de mama. Esto causa linfedema del brazo en algunas personas, debido a que el drenaje linfático del brazo pasa a través de la axila.

Las formas poco frecuentes de linfedema que se presentan desde el nacimiento (congénitas) pueden resultar de problemas en el desarrollo de vasos linfáticos.

Síntomas

El síntoma principal es la hinchazón persistente (crónica), usualmente de brazos o piernas.

Pruebas y exámenes

El proveedor de atención médica llevará a cabo un examen físico y le preguntará acerca de la historia clínica. Incluirá preguntas acerca de cuánto aumenta el sudor con la elevación y examinará la firmeza del tejido.

Se pueden realizar los siguientes exámenes:

Tratamiento

El tratamiento para el linfedema incluye:

  • Compresión (usualmente con envoltura en vendajes o medias)
  • Drenaje linfático manual (DLM)
  • Ejercicios de amplitud de movimiento o de resistencia

El drenaje linfático manual es una técnica terapéutica de masaje leve. Durante el masaje la piel se mueve en ciertas direcciones sobre la base de la estructura del sistema linfático. Esto ayuda a que el líquido linfático drene a través de los canales apropiados.

El tratamiento también incluye el cuidado de la piel para prevenir lesiones, infección y ruptura de esta. Además, se pueden recetar programas de movimiento o ejercicio ligero. El uso de prendas de compresión en la zona afectada o de una bomba de compresión neumática puede servir. Su proveedor y el fisioterapeuta decidirán cuáles son los mejores métodos de compresión.

En algunos casos, se utiliza la cirugía, pero su efectividad es limitada. El procedimiento debe realizarlo un cirujano con experiencia. Usted aun necesitará fisioterapia después de la cirugía para reducir el linfedema.

Los tipos de cirugía incluyen:

  • Liposucción
  • Extirpación del tejido linfático anormal
  • Trasplante de tejidos linfáticos normales a zonas con drenaje linfático anormal (menos común)

Es poco frecuente que se lleve a cabo una cirugía para hacer derivaciones de los tejidos linfáticos anormales mediante injertos venosos. Estos procedimientos son más efectivos en las personas con linfedema inicial y debe realizarlo un cirujano con mucha experiencia.

Expectativas (pronóstico)

El linfedema es una enfermedad crónica que normalmente requiere de un manejo de por vida. En algunos casos, esta afección mejora con el paso del tiempo. Algún grado de hinchazón generalmente es permanente.

Posibles complicaciones

Además de la hinchazón, las complicaciones más comunes incluyen:

Cuándo contactar a un profesional médico

Acuda a su proveedor si se presenta hinchazón de los brazos, piernas o ganglios linfáticos que no responde al tratamiento o no desaparece.

Prevención

La mayoría de los cirujanos ahora utilizan una técnica llamada disección del ganglio linfático centinela para reducir el riesgo de linfedema después de una cirugía de cáncer de mama. Sin embargo, esta técnica no siempre es apropiada o efectiva.

Referencias

Feldman JL, Jackson KA, Armer JM. Lymphedema risk reduction and management. In: Cheng MH, Chang DW, Patel KM, eds. Principles and Practice of Lymphedema Surgery. Philadelphia, PA: Elsevier; 2016:chap 9.

Rockson SG. Lymphedema: evaluation and decision making. In: Sidawy AN, Perler BA, eds. Rutherford's Vascular Surgery and Endovascular Therapy. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2019:chap 168.

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  • Sistema linfático - ilustración

    El sistema linfático filtra líquido proveniente de los alrededores de las células. Éste es parte importante del sistema inmunológico. Cuando las personas se refieren a glándulas inflamadas en el cuello, por lo general, están hablando de los ganglios linfáticos inflamados. Las áreas más comunes en donde los ganglios linfáticos pueden palparse con facilidad, especialmente cuando se agrandan, son la ingle, las axilas, por encima de la clavícula (área supraclavicular), en el cuello (área cervical) y en la parte posterior de la cabeza, por encima de la línea del cabello (área occipital).

    Sistema linfático

    ilustración

  • Síndrome de las uñas amarillas - ilustración

    El síndrome de la uña amarilla se caracteriza por uñas amarillas que no poseen cutículas, crecen lentamente y se encuentran flojas o sueltas (onicólisis). A menudo, este síndrome se relaciona con trastornos pulmonares y con el linfedema.

    Síndrome de las uñas amarillas

    ilustración

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    El sistema linfático filtra líquido proveniente de los alrededores de las células. Éste es parte importante del sistema inmunológico. Cuando las personas se refieren a glándulas inflamadas en el cuello, por lo general, están hablando de los ganglios linfáticos inflamados. Las áreas más comunes en donde los ganglios linfáticos pueden palparse con facilidad, especialmente cuando se agrandan, son la ingle, las axilas, por encima de la clavícula (área supraclavicular), en el cuello (área cervical) y en la parte posterior de la cabeza, por encima de la línea del cabello (área occipital).

    Sistema linfático

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  • Síndrome de las uñas amarillas - ilustración

    El síndrome de la uña amarilla se caracteriza por uñas amarillas que no poseen cutículas, crecen lentamente y se encuentran flojas o sueltas (onicólisis). A menudo, este síndrome se relaciona con trastornos pulmonares y con el linfedema.

    Síndrome de las uñas amarillas

    ilustración

 

Actualizado: 1/10/2019

Versión en inglés revisada por: David C. Dugdale, III, MD, Professor of Medicine, Division of General Medicine, Department of Medicine, University of Washington School of Medicine. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.

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