English Version
Print-Friendly
Bookmarks
bookmarks-menu

Hipoacusia relacionada con la edad

Pérdida auditiva relacionada con la edad; Presbiacusia

Es la pérdida lenta de la audición que se presenta a medida que las personas envejecen.

Causas

Las diminutas células pilosas dentro del oído interno ayudan a que usted oiga. Recogen las ondas sonoras y las convierten en señales nerviosas que el cerebro interpreta como sonido. La hipoacusia ocurre cuando estas diminutas células se dañan o mueren. Las células pilosas NO crecen de nuevo, de manera que la mayor parte de la pérdida auditiva causada por el daño a estas células es permanente.

No hay ninguna causa única conocida para la hipoacusia relacionada con la edad. Con mucha frecuencia, es causada por cambios en el oído interno que ocurren a medida que usted envejece. Sin embargo, los genes y ruidos fuertes (de conciertos de rock o auriculares de música) pueden influir mucho.

Los siguientes factores contribuyen a la hipoacusia relacionada con la edad:

  • Antecedentes familiares (la hipoacusia relacionada con la edad tiende a ser hereditaria)
  • Exposición repetitiva a ruidos fuertes
  • Tabaquismo (los fumadores son más propensos a tener tal pérdida auditiva que los no fumadores)
  • Ciertas afecciones como la diabetes
  • Ciertos medicamentos, como los fármacos para quimioterapia usados contra el cáncer

Síntomas

La pérdida auditiva ocurre lentamente con el tiempo. 

Los síntomas incluyen:

  • Dificultad para escuchar a las personas a su alrededor
  • Pedirle con frecuencia a las personas que repitan lo que dijeron
  • Frustración de no poder escuchar 
  • Ciertos sonidos parecen demasiado fuertes
  • Problemas para oír en áreas ruidosas
  • Problemas para diferenciar ciertos sonidos como "s" o "z"
  • Mayor dificultad para entender a las personas con voces agudas
  • Zumbido en los oídos  

Hable con su proveedor de atención médica si tiene cualquiera de estos síntomas. Los síntomas de presbiacusia pueden parecerse a los síntomas de otros problemas de salud. 

Pruebas y exámenes

Su proveedor de atención médica llevará a cabo un examen físico completo. Esto le ayuda a encontrar si un padecimiento físico está causando la hipoacusia. El proveedor usará un instrumento llamado otoscopio para observar dentro de los oídos. Algunas veces, el cerumen puede bloquear los conductos auditivos externos y causar hipoacusia.

A usted lo pueden remitir a un otorrinolaringólogo y un especialista en el oído (audiólogo). Las audiometrías pueden ayudar a determinar el grado de la hipoacusia.

Tratamiento

No existe cura para la hipoacusia relacionada con la edad. El tratamiento se concentra en mejorar el desempeño diario. Lo siguiente puede ayudar:

  • Aparatos auditivos
  • Amplificadores telefónicos y otros dispositivos de ayuda
  • Lenguaje de señas (para aquellos con hipoacusia grave)
  • Lectura del lenguaje (lectura de los labios y el uso de señas visuales puede ayudar a la comunicación)
  • Se puede recomendar un implante coclear para personas con hipoacusia muy grave. Se realiza una cirugía para colocar el implante. Este permite que la persona detecte sonidos de nuevo y, con práctica, puede permitirle entender el lenguaje, pero no restablece la capacidad auditiva normal.

Expectativas (pronóstico)

La hipoacusia relacionada con la edad casi siempre empeora de manera gradual. La pérdida auditiva no se puede revertir y puede conducir a la sordera.

La hipoacusia puede provocar que usted evite salir de casa. Busque la ayuda de su proveedor de atención médica y de familiares y amigos para evitar quedar aislado. La hipoacusia se puede manejar de modo que usted pueda seguir llevando una vida plena y activa. 

Posibles complicaciones

La hipoacusia puede ocasionar tanto problemas físicos (no escuchar una alarma de incendio) como psicológicos (aislamiento social).

Puede conducir a la sordera.

Cuándo contactar a un profesional médico

La hipoacusia debe evaluarse lo más pronto posible. Esto ayuda a descartar causas como demasiado cerumen en el oído o efectos secundarios de medicamentos. Su proveedor de atención médica debe solicitarle que se haga una audiometría. 

Consulte a su proveedor inmediatamente si tiene un cambio súbito en su audición o hipoacusia con otros síntomas como:

  • Dolor de cabeza
  • Cambios en la visión
  • Vértigo

Referencias

Emmett SD, Seshamani M. Otolaryngology in the elderly. In: Flint PW, Haughey BH, Lund V, et al, eds. Cummings Otolaryngology: Head and Neck Surgery. 6th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2015:chap 16.

Kerber KA, Baloh RW. Neuro-otology: diagnosis and management of neuro-otological disorders. In: Daroff RB, Jankovic J, Mazziotta JC, Pomeroy SL, eds. Bradley's Neurology in Clinical Practice. 7th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2016:chap 46.

Weinstein B. Disorders of hearing. In: Fillit HM, Rockwood K, Young J, eds. Brocklehurst's Textbook of Geriatric Medicine and Gerontology. 8th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2017:chap 96.

Volver arriba Sólo texto

  • Anatomía del oído - ilustración

    El oído consta de estructuras externas, medias e internas. El tímpano y los 3 huesecillos conducen el sonido desde el tímpano hasta la cóclea (caracol).

    Anatomía del oído

    ilustración

  • Anatomía del oído - ilustración

    El oído consta de estructuras externas, medias e internas. El tímpano y los 3 huesecillos conducen el sonido desde el tímpano hasta la cóclea (caracol).

    Anatomía del oído

    ilustración

Los conceptos básicos

 
 

Actualizado: 11/4/2018

Versión en inglés revisada por: Josef Shargorodsky, MD, MPH, Johns Hopkins University School of Medicine, Baltimore, MD. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team.

La información aquí contenida no debe utilizarse durante ninguna emergencia médica, ni para el diagnóstico o tratamiento de alguna condición médica. Debe consultarse a un médico con licencia para el diagnóstico y tratamiento de todas y cada una de las condiciones médicas. Los enlaces a otros sitios se proporcionan sólo con fines de información, no significa que se les apruebe. © 1997- A.D.A.M., unidad de negocios de Ebix, Inc. La reproducción o distribución parcial o total de la información aquí contenida está terminantemente prohibida.
adam.com

 
 
 

 

 

Se recomienda utilizar los navegadores IE9 o superior, Firefox o Google Chrome para visualizar mejor los contenidos de A.D.A.M.
Se recomienda utilizar los navegadores IE9 o superior, Firefox o Google Chrome para visualizar mejor los contenidos